Nosotros

Indudablemente cuando llegamos a la tercera edad, a pesar de tener nuestra vida "resuelta", aparecen nuevos horizontes de inquietudes y necesidades.

Y es posible que nuestra situación familiar, física o simplemente la comodidad, nos lleve a plantearnos una opción de vida en las Residencias para personas de la tercera edad.

Nosotros proponemos esa alternativa de vida, ya que nuestros profesionales y asistentes, están capacitados (así como nuestro “Residencial Alvarado para la Tercera Edad” está ambientado) para brindar las comodidades propias de las actuales Residencias para personas mayores (que nada tienen que ver con los antiguos asilos). Nuestro Residencial de tercera edad es sinónimo de confort, tranquilidad, asistencia y placer; invitando a vivir una etapa de armonía e interacción.

Se trata de un establecimiento destinado a servir de vivienda alternativa para aquellas personas mayores cuyo estado personal requiere un apoyo específico profesional.

Un lujo al alcance de todos.

 

Es importante comprender que un Residencial para Personas de la Tercera Edad, no es un Hospital ni un Hotel. Es un sitio diseñado específicamente para personas mayores, donde pueden vivir plenamente esta etapa especial, en donde los proyectos son otros, y la jovialidad dependen de la armonía con la cual se encare cada día. 

Nuestros usuarios

 

Sabido es que algunas personas cuando llegan a mayores, pasan a tener una reducida autonomía y autoconfianza, lo que puede llevar a tener una autoestima baja. Es necesario sentirse a gusto con uno mismo y con los seres queridos, porque esto permitirá tener mejores relaciones con las personas en general y aceptar nuevos retos sin temor a fracasar. Aquí procuramos poner énfasis en la concreción de los siguientes objetivos para ayudar a mejorar la autoestima de todas aquellas personas mayores que acuden a nosotros por una alternativa saludable de vida:

- Potenciar la autonomía. Cuando los familiares de un adulto mayor piensan que no es capaz de realizar alguna actividad o de mejorar en algo, acaban dándole más ayuda de la que necesita, haciéndolo más dependiente de lo que realmente podría ser. Aquí procuramos inculcarle al adulto que no se conforme con ello, aunque al principio pueda ser cómoda esa situación, es totalmente perjudicial para sí, se lo incentiva para que siga teniendo iniciativa, aún cuando considere que ya hizo todo lo que tenía que hacer en su vida personal.

- Aceptar las limitaciones: Ciertamente, muchas personas se sienten los mismos de siempre pero los años van pasando y no se debe exigir al organismo lo que se le exigía tiempo atrás. Es natural e inevitable que el paso del tiempo provoque cambios; así es que no hay que sentirse mal por ello. De pronto hay que fijar metas realistas; es importante que éstas se puedan lograr, y se trabaje en ello, porque hacen a la motivación y al bienestar del adulto consigo mismo.

- Premiar los éxitos: Cada vez que el adulto mayor logre algo, hay que hacer que se sinta realizado, de pronto sería ideal que él personalmente, llame a un familiar para contárselo o compartir su experiencia con otros amigos de la misma edad. ¡Los hará sentir muy bien!

- Siempre positivo: Tratamos de enfocar al adulto mayor en lo positivo, no sólo a nivel individual sino respecto de las personas que lo rodean y las situaciones que vive. Actuar positivamente se convertirá en costumbre, mejorará su imagen de cara a los demás y se sentirá más contento con su ser interior.

- Seguir tomando las decisiones que le afectan: Es importante resaltar que la opinión de un ser querido de la tercera edad, sigue siendo igual de importante, la familia la debe tener en cuenta a la hora de realizar cambios que afecten al grupo primario, y especialmente cuando se trata de la posibilidad de una decisión que implique separar al adulto mayor del núcleo familiar para que ingrese a un lugar mucho más seguro y adaptado a sus nuevas necesidades. Para nosotros la opinión de los adultos mayores, es importante hasta en momentos de proyección de actividades recreativas, ellos son el eje de nuestra organización.

- Salir a distraerse: Es común que muchos adultos mayores, especialmente si viven solos, procuren mantenerse protegidos entre cuatro paredes, e incluso pierdan el interés en salir. Nosotros procuramos que esto no suceda, buscamos que puedan hacer amigos en cualquier ocasión y para ello, organizamos charlas, eventos recreativos, salidas al aire libre. Hay todo un mundo ahí fuera por descubrir y disfrutar.

- Continúan siendo útiles: Realmente pequeñas y sencillas tareas o actividades (como por ejemplo escribir un poema, dibujar algo que les agrade, incursionar en su faceta artística, etc.), son sumamente gratificantes para las personas mayores. El adulto mayor debe comprender que tiene toda una vida por delante, que se trata de una etapa más de la existencia humana, donde se enfrentan cambios y nuevos desafíos. Ellos deben ser capaces de sorprenderse a sí mismos, con cada emprendimiento que los atraiga.

- Tener intimidad: Procuramos que en nuestras instalaciones, aunque los mayores de la tercera edad vivan rodeadas de otras personas, sigan teniendo un espacio para sí, que nada impida que se sientan plenos y especiales.

Historia del Residencial Alvarado para la Tercera Edad

En 1.978, cuando en Salta sólo existían instituciones de bien público o estatales, destinadas  a la contención de personas de la tercera edad, se presentó la urgencia de asistir a tres pacientes que, por falta de camas en estos establecimientos, indujeron a improvisar la ambientación de una vivienda particular para poder atenderlos. Así surgió como proyecto piloto del SECTOR PRIVADO, la idea de brindar un servicio asistencial para gente incursa en esta etapa de la vida, utilizándose para tal fin una casa sita en barrio “El Tribuno”.

 

Debido a la calidad de atención impartida a este sector de la comunidad, la demanda de nuestros servicios fue en aumento, lo cual derivó tiempo después, en el traslado de esta Institución Privada a Calle Alvarado Nº 245, donde funciona actualmente dentro del marco legal correspondiente, con todas las comodidades y la debida atención, el "Residencial Alvarado para la Tercera Edad". En esta dirección, en forma permanente y con un gran esfuerzo económico, se sigue ampliando la construcción original progresivamente, respetando como siempre se hizo, todas las normas y reglamentaciones inherentes a la seguridad y exigencias debidas para la asistencia de las personas mayores. Gracias a la tenacidad y a la constante capacitación de nuestro equipo de trabajo, sumado a las mejoras edilicias, la demanda de nuestros servicios sigue en aumento.

 

En la actualidad, el Residencial Alvarado, cuenta con capacidad para atender con todas las previsiones legales y el profesionalismo merecido, a treinta y cinco (35) personas mayores, dispone de habitaciones con una o dos camas; calefacción, baño, T.V., jardín, salón comedor, espacio ambientado para ejercicios físicos y juegos, servicio de enfermería las veinticuatro horas (24 hs.), personal idóneo en la atención de adultos mayores, etcétera.

 

Nuestra institución, sigue apostando a proyectos creativos que impliquen mejorar la calidad de vida de nuestros mayores. Es por ello, que ante el problema de la existencia de un sin fin de alimentos NO NATURALES, que desde el punto de vista comercial incorporan diversidad de conservantes para su mayor duración, nuestra institución, cuenta con toda la infraestructura y el grupo humano adiestrado para llevar a cabo el proceso de PROPIA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS NATURALES (como ser pan, tortas, pastas, dulces, salsas, leche proveniente directamente de tambos; también se produce manteca, yogurt, etcétera). En el Country de Vaqueros, parte del terreno, se destina a la producción de verduras en general para la provisión de nuestro Residencial; evitando así todo tipo de conservantes y agroquímicos que, como bien se sabe, son nocivos para la salud.